Legisladores de EEUU dejan Cuba con acercamientos en agricultura y tecnología

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La Habana,  (EFE).- Una delegación de legisladores estadounidenses finalizó hoy una visita de tres días a Cuba en la que mantuvieron contactos con funcionarios de la isla en las áreas de agricultura, tecnología y telecomunicaciones, además de reunirse con el canciller Bruno Rodríguez y el cardenal Jaime Ortega.

«Hemos cambiado una política que duró 52 años y ahora es el momento de venir aquí y hablar. Nos hemos reunido con expertos en agricultura, tecnología, con representantes de la sociedad civil y con el cardenal Jaime Ortega», resumió a la prensa el senador Patrick Lehany.

Lehany, que en los últimos años viajó varias veces a la isla para mediar en la liberación del contratista Alan Gross, ha liderado este grupo de legisladores que deja la isla solo dos días antes del inicio del diálogo entre Cuba y EE.UU. para normalizar relaciones, con la llegada el miércoles de una delegación encabezada por la secretaria de Estado para Latinoamérica, Roberta Jacobson.

Preguntado por la posibilidad de que se decida en esos encuentros la apertura de embajadas, el senador Leahy señaló que «sería lógico» que ese sea uno de los primeros asuntos en abordar.

«No es lógico que digamos a los estadounidenses: pueden viajar a Cuba, pero allí no hay una embajada en caso de tengan un problema, o si eres un hombre de negocios, no tienes un representante de comercio que te asista. Eso no tiene sentido», aseveró.

La delegación de congresistas llegó a la isla el pasado sábado, donde han mantenido reuniones con representantes de la sociedad civil, con el cardenal Jaime Ortega y con varios funcionarios del Gobierno cubano, incluido su canciller, Bruno Rodríguez.

Sobre el encuentro con el canciller, el senador por Illinois Richard Durban explicó que no se han abordado cuestiones «delicadas» sobre derechos humanos, aunque consideró positivo que las autoridades cubanas estén dispuestas a abrir la isla a las telecomunicaciones y extender internet.

«Creo que eso abrirá inmensas oportunidades a la libertad de expresión, a la información y al aprendizaje. Tengo fe en que eso traerá cambios positivos», precisó.

Durban destacó el carácter «histórico» de la visita en dos días de Roberta Jacobson, a la cabeza de la delegación estadounidense de más alto nivel en visitar la Cuba castrista y recordó que «si Estados Unidos ha retomado relaciones con Vietnam, también puede hacerlo con Cuba».

«Estuvimos congelados en la misma vieja política hacia Cuba por más de 50 años. Finalmente, nuestro presidente (Barack Obama) se dio cuenta de esa política no era la mejor para servir ni los intereses de nuestro país, ni los de Cuba ni los del mundo. Ahora estamos entrando en una nueva era», afirmó.

La senadora por Michigan, Debbie Stabenow, indicó que el objeto de esta visita, después del gran anuncio del deshielo diplomático», es facilitar los contactos entre los dos países en el futuro y abordar asuntos «específicos y tangibles».

«Tenemos que ir paso a paso para que se vayan dando los cambios que necesitamos para tener una relación completa y abierta», señaló la senadora, que esta mañana mantuvo una reunión «muy fructífera», dijo, con el ministro de Agricultura, Gustavo Rodríguez, sobre la manera de «trabajar conjuntamente, compartir información y conocimiento».

«Queremos abrir las puertas a que empiecen a entrar en Cuba todo tipo de productos, que la gente no tenga que preocuparse de si hay en las tiendas patatas, leche o carne», afirmó.

La delegación de estos congresistas, todos demócratas, estuvo además integrada por Sheldon Whitehouse (Rhode Island), junto a los representantes Chris Van Hollen (Maryland) y Peter Welch (Vermont).

Obama ultima discurso Estado de la Unión con economía y Cuba de protagonistas

El presidente de EE.UU., Barack Obama, ultima hoy los detalles del discurso del Estado de la Unión que ofrecerá mañana en el Capitolio, una declaración de intenciones para este año en el que subrayará la recuperación económica, la necesidad de una reforma migratoria o el recién estrenado aperturismo hacia Cuba.

Tras las elecciones legislativas del pasado noviembre, será la primera vez que se dirija al Congreso con una mayoría republicana en las dos cámaras desde que llegó a la Casa Blanca, y su séptimo y penúltimo discurso del Estado de la Unión.

Al contrario que en otras ocasiones, consciente de la oposición a la que se enfrenta entre los legisladores y de la necesidad de cambiar de dinámica política, el mandatario ha preferido desvelar las líneas maestras de su alocución en las últimas semanas a través de una gira que le ha llevado a diversos puntos del país.

Aupado por una serie de datos económicos muy positivos y por una mejora de su aprobación ciudadana, Obama declarará ante los congresistas el «resurgimiento» de la economía estadounidense como un hecho consumado, aunque aún enfrente retos.

El mayor de ellos, según explicará a los legisladores, será extender esa sensación de «recuperación» dentro de la clase media y fortalecerla, redoblando los esfuerzos, impulsando los salarios y la movilidad laboral.

En su primer viaje tras las vacaciones navideñas, Obama anunció en Phoenix (Arizona) que la Administración de Vivienda Federal recortará las tasas de seguros del 1,35% al 0,85%, lo que según sus cálculos supondrá un ahorro anual a unos dos millones de estadounidenses de 900 dólares si compran casas o refinancian sus hipotecas.

Así mismo, el presidente abordará la tan esperada reforma fiscal con la que pretende aliviar a las familias de clase de media e incrementar la carga impositiva a las rentas más altas, por lo que aquellos ingresen más de medio millón de dólares, verán subir sus impuestos del 23,5 % al 28.

Su propuesta elevaría los ingresos de los estadounidenses a las arcas públicas en 320.000 millones de dólares provenientes de los más ricos y las empresas en diez años, mientras que reduciría la recaudación a la clase media en 175.000 millones de dólares.

Además de abordar mejoras en materia de ciberseguridad, ofrecer dos años de educación superior gratuita en los denominados «colegios comunitarios», o abaratar y mejorar el acceso a Internet, Obama también se dirigirá a los congresistas hablar de su nueva postura hacia La Habana.

Precisamente esta semana, partirá la primera delegación oficial del Departamento de Estado para comenzar las negociaciones con el Gobierno de Raúl Castro, un acercamiento a la isla sobre el que también encuentra una férrea oposición entre los legisladores.

A este respecto, contará con la presencia como invitado del excontratista estadounidense Alan Gross, encarcelado por Cuba durante cinco años y liberado recientemente a la luz de las negociaciones.

Además del histórico giro de su Gobierno para acabar con el embargo a Cuba, Obama insistirá también a los legisladores sobre la necesidad de trabajar en el sistema migratorio del país desde el Congreso, que ha sido incapaz de aprobar una reforma migratoria integral en los últimos dos años.

A raíz de esa falta de consenso en los pasillos del Capitolio, el mandatario decidió actuar de manera unilateral el pasado noviembre hasta donde alcanzase su capacidad ejecutiva, unas medidas que evitarán la deportación de unos cinco millones de indocumentados pero que también le están trayendo duros enfrentamientos con los conservadores.

La reducción de gases metano y el cambio climático, junto a nuevas propuestas para la financiación de infraestructuras, serán otros de los aspectos que Obama tocará en su alocución, sobre la que lleva semanas trabajando su director de discursos, Cody Keenan.

La intervención, prevista para las 9 de la noche hora local (02:00 GMT del miércoles), es probablemente la mejor oportunidad para el mandatario de ser escuchado por los ciudadanos estadounidenses, ya que se trata de uno de los eventos políticos que recoge mayores índices de audiencia. EFE

Autor: Raquel Godos-EFE

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