Mexicanos conmemoran triunfo contra franceses a 156 años de Batalla 5 de mayo

Puebla (México). Miles de personas conmemoraron hoy en la ciudad mexicana de Puebla el 156 aniversario de la Batalla del 5 de mayo, con un desfile cívico militar en el que se pudo contemplar una representación simbólica de todos los actores que participaron en este acontecimiento histórico.

El 5 de mayo de 1862 el Ejército mexicano, bajo el mando del general Ignacio Zaragoza, se enfrentó a las fuerzas castrenses francesas que avanzaban hacia la capital del país para consumar la conquista de México.

Sin embargo, en Puebla, capital del estado homónimo ubicada a 150 kilómetros de la Ciudad de México, el Ejército francés fue derrotado.

“El 5 de mayo es una fecha de identidad donde los mexicanos paramos la colonización europea y no permitimos la entrada de las monarquías extranjeras a nuestro territorio”, señaló en entrevista para Efe el historiador Aldo Roberto Rivero Pastor.

Esta fecha, continuó, “representa el orgullo de una población que supo hacerse valer y sentir como un ejemplo de civilidad militarizada”.

Después de 156 años, el orgullo mexicano sigue intacto y aflora cada año en Puebla con la celebración del desfile por las principales avenidas de la ciudad.

Durante la madrugada de hoy, cientos de personas comenzaron a llegar a las gradas instaladas en el bulevar 5 de mayo; una gran avenida emblemática de la ciudad por donde pasa el desfile en un recorrido de casi 4 kilómetros.

Con provisiones de comida y ropa esperaron varias horas hasta que dio inicio el tradicional desfile.

“Este año venimos con unos familiares de Querétaro que han querido conocer los festejos de Puebla en este día”, dice a Efe el poblano Eduardo García, quien comentó que lo que más le gusta del evento son los carros alegóricos, que cada año van mejorando.

Este año, por primera vez, el desfile inició con los carros que transportaban los restos de los Hermanos Serdán, considerados mártires de la Revolución mexicana.

Las osamentas de los hermanos Aquiles, Máximo y Carmen fueron restauradas por el Instituto Nacional de Antropología e Historia y este día regresaron a Puebla.

Tras los restos, desfilaron un total de 2.000 agentes del Ejército mexicano, quienes portaron orgullosos la bandera de México.

Mexicanos conmemoran triunfo contra franceses a 156 años de Batalla 5 de mayo

La seriedad de los militares dio paso a la parte más colorida y entrañable del desfile, cuando más de 3.400 alumnos de diversas instituciones educativas participaron en el recorrido acompañados por bandas de música.

La población indígena también estuvo presente en esta conmemoración, para representar la importancia que este grupo tuvo durante la batalla.

Ataviados con las vestimentas típicas de cada región, este año recorrieron el bulevar 350 representantes de las diversas etnias pertenecientes a las siete regiones de Puebla.

Lo más esperado por los más de 100.000 visitantes que se acercaron a ver el desfile son los carros alegóricos, los cuales representan pasajes históricos de la Batalla, así como los aspectos culturales más representativos de Puebla.

Los carros que más aplausos levantaron entre los asistentes fueron los relacionados con el sismo del pasado 19 de septiembre.

Uno de ellos representaba un inmueble en ruinas con equipos de emergencia trabajando para rescatar personas, mientras que en otro, inmuebles apuntalados tras el temblor reflejaban la etapa de reconstrucción en México.

“Me fascinó, estuvo hermosísimo, como ningún otro desfile, una cosa maravillosa, los carros alegóricos, la música, los batallones de Zacapoaxtla; (fue) indiscutiblemente precioso, una cosa maravillosa”, señaló a Efe María Eugenia Corte, una de las asistentes.

Para Zaira Hernández, fue “un evento increíble; algo que en Puebla no se ha olvidado”. “Yo desde chiquita he venido a los eventos y es emocionante experimentar cómo fue la Batalla del 5 de mayo”, asevera la poblana.

La Batalla de Puebla “nos ha llenado de honor hasta la fecha” y sigue siendo “una muestra de unión y fortaleza del pueblo mexicano”, señala el historiador Rivero Pastor.

Explica que en esa fecha el Ejército mexicano carecía de armas, elementos y organización. Eran superados en número, preparación y estrategia, pero tras un día completo en el campo de batalla lograron la victoria.

Ganaron los mexicanos, aunque un año más tarde el Ejército francés regresó, derrotó al nacional y tomó la Ciudad de México el 10 de julio de 1863.

De la Batalla del 5 mayo, el historiador defendió que hoy queda “una ira que se fue sincretizando con un orgullo, y fue dejando tintes culturales hasta nuestros días”.

AGENCIA  EFE