Ortega pide a la oposición restaurar la paz en Nicaragua

MASAYA. El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, acusó este viernes a sus opositores de actuar “con veneno y odio”, incluido el gremio empresarial, y los llamó a recuperar “el camino de la paz” tras casi tres meses de protestas que dejan más de 270 muertos.

“Invitamos a todos los que tienen diferentes pensamientos políticos e ideológicos, a todos los productores, a los campesinos, a la pequeña, mediana y gran empresa, a todos, a que tomemos el camino de la paz que es el único que nos va a dar tranquilidad”, exhortó Ortega.

Pidió asimismo deponer “la violencia, la confrontación, la muerte y que nos unamos todos para darle” paz a Nicaragua.

Ortega habló frente a la estación de policía de Masaya, 35 km al sur de la capital, donde llegó custodiado junto a una extensa caravana de vehículos de sus partidarios y policías para conmemorar el 39 aniversario del “repliegue”, una gesta histórica que tuvo lugar antes del triunfo de la Revolución Sandinista de 1979.

Masaya, la primer ciudad que se rebeló contra la pasada dictadura somocista (1936-1979), ha enfrentado violentas incursiones de las fuerzas de policía y paramilitares desde que iniciaron el 18 de abril las protestas contra el gobierno de Ortega.

Pero el mandatario, un exguerrillero de 72 años que gobierna desde 2007, no pudo llegar al aguerrido barrio Monimbó, donde la población se mantiene en guardia con numerosas barricadas y exige la salida de Ortega del poder por la represión que ha ejercido contra los manifestantes.

“Hay un grupo de nicaragüenses que no quiere la reconciliación, que lleva por dentro el veneno del odio”, dijo Ortega en alusión a los manifestantes.

Aseguró, sin embargo, que su gobierno “ha venido avanzando en recuperar la paz”, en referencia a los operativos que las fuerzas progubernamentales realizan desde inicios de julio para derribar las barricadas levantadas por los opositores en las carreteras del país.

Al menos 270 personas han muerto en los tres meses de manifestaciones, más de 1.500 han resultado heridas y cientos han sido detenidos de manera arbitraria por participar en las protestas contra el gobierno.

Los opositores acusan a Ortega de instaurar con su esposa y vicepresidenta Rosario Murillo una dictadura marcada por la corrupción y el nepotismo.

Exigen además adelantar los comicios del 2021 al 2019, pero Ortega ha rechazado la propuesta.

AGENCIA   AFP