Competencia desleal

Por Fernando A. De León

   Todo el que tenga el motivo y la capacidad de denunciar, elaborar artículos y otros escritos; tiene ese derecho. Pero en lo adelante, en República Dominicana, la tarea de informar y otros litorales afines al periodismo en diversos medios; debería ser oficio de los que se han titulado en esa disciplina, o tienen toda una trayectoria de ejercicio periodístico.

 

    Si se quiere regular y adecentar una carrera que parecería la cenicienta de las profesiones  hay que acabar con la competencia desleal. La “promiscuidad” que se le confiere a la libertad de expresión ha prostituido el oficio de periodista pero los que, básicamente, laboramos en esta disciplina no podemos incursionar en áreas como las de abogado, economistas, sociólogos y otras; de reconocidos usurpadores.

 

  Ahora que el veterano periodista Miguel Guerrero entiende que considerar como periodista únicamente al que estudió periodismo es asunto de una élite, debe precisarse que no es legítimo el que gente de diversas profesiones gocen de los mismos privilegios y beneficios que les corresponden a los que siempre la han ejercido; al menos que trabajando periodismo, se curse otra carrera. Contario a otras sentencias y legislaciones, el espíritu de la ley 10-91, no lacera el beneficio que compete a lo retroactivo.

 

   El Colegio Dominicano de Periodistas (CDP), además, debería ser reiterativo en esto porque ello evitaría como hemos visto en un pasado no tan lejano el que personas que jamás han trabajado sostenidamente periodismo antes de instaurarse esa entidad (improvisados comunicadores), fueron matriculadas en el organismo comunicacional; vulnerando el espíritu de la ley que lo creó. Por demás está señalar que la entidad no es un gremio, sino una organización que aglutina a profesionales.

 

  Si acaso se tuviera la aprensión de que con esa regulación se limita la disensión de sectores opositores, aparte de señalar que en la actualidad hay pocos periodistas que cuestionan al gobierno; podríamos reiterar lo que dijimos en principio: en los medios siempre habrá espacio para denuncias y que se cuestione el oficialismo. Lo que debemos precisar es que, no necesariamente, quien lo haga, debe tener calidad de periodista colegiado.

  El autor es periodista, miembro del CDP en Nueva York, donde reside.