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Mi Ventana Óptica Tránsfugas y mercenarios

Por Alejandro Almánzar

El transfuguismo, resulta pecaminoso al sistema de Partidos, en cuanto a que nadie debe llevarse una candidatura obtenida de un Partido para otro, porque no siempre es el elegido que gana la posición, si no, el Partido que le postula.

 

Pero nada más dañito que un político mercenario, quien ejerce esta actividad para acumular fortunas, sin importarle traicionar ideales y lealtades, tanto al Partido, como al líder, y eso si debe considerarse “delito electoral”.

 

Quien así procede, carece de valores éticos y morales, de lealtad y honradez, alguien en quien nadie confía, y que por prebendas personales juega con la democracia de un país, lo que alguna Ley debería sancionar drásticamente.

 

Toda persona posee “Derechos Naturales”, que ninguna autoridad puede restringirle sin someterla a una dictadura, pues nadie puede ser obligado a permanecer donde no quiere estar, pero esto último debe erradicarse de la política.

 

Hice una buena relación política con Jacobo, porque en una actividad en Bonao, un dirigente de su entorno me sugirió le explicara al líder mi situación económica, pero mi respuesta fue tajante, “en política, tu vales, lo que coges”.

 

No sé, cómo esto llegó a oídos del Turco tan rápido, pues no pasaron 10 minutos cuando me mandó a buscar, me sacó fuera de la mesa directiva, introdujo su mano en el bolsillo de mi camisa, donde me dejó unos pesos.

 

Haciéndome saber del valor político que yo significaba para él, y que venían días difíciles en los que necesitaba de personas como yo a su lado, para alcanzar el poder en las elecciones de 1982, ganadas finalmente por Salvador. 

 

A pesar del tiempo transcurrido, sigo siendo ingenuo, creyendo que quien se cree político, porque tenga la sagacidad de “buscársela”, sin importar traicionar una buena amistad, saldrá con mucho dinero, pero sin un gramo de dignidad.

 

Después que su mismo Partido le robó las elecciones de 1986, declarando ganador a Balaguer, Jacobo me mandó a buscar y me confirmó lo que ya yo sabía, “a su lado había dirigentes que ganaban cuando él y la militancia perdían”.

Esto quizás sirva en algo al doctor Leonel Fernández y su Fuerza del Pueblo, para evitar los errores de Juan Bosch, a su salida del PRD, que en lugar de un nuevo Partido, lo que hizo fue reeditar otro igual, con los mismos vicios.

 

Es tarea difícil, porque como Bosch, Leonel, debe crear ese Partido con dominicanos, porque los marcianos no van a aceptar ir a competir en política con esta especie, por lo que difícilmente pueda evitar arrastrar esos males.

 

Pero ojalá impida, que un anillo formado de oportunistas lo aísle de la militancia, y le haga olvidar las causas que lo colocan en la disyuntiva del nuevo Partido, el cual debe distanciarse totalmente del PLD, por bien del sistema político.

 

Dotarlo de una doctrina, donde la disciplina nadie intente quebrantar, en que los puestos de dirección se alcancen por méritos acumulados y no por favoritismo, y en que los dirigentes deban someterse al escrutinio de la base periódicamente.

Cuenta con recurso humano, profesional e intelectual, para hacer una organización de principios inquebrantables, que su crecimiento no signifique perversión y corrupción de sus dirigentes, donde tránsfugas y mercenarios no tengan la oportunidad de continuar destruyendo el sistema de Partidos, que ya bastante afectado está.

 

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09