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Sociedad médica pide suspender reapertura y volver a encierro duro en Panamá

PANAMÁ.- Una influyente asociación médica recomendó a las autoridades de Panamá suspender la reapertura de actividades económicas y examinar el establecimiento de una cuarentena total y obligatoria en la capital, ante la creciente escalada de los casos y las defunciones por la COVID-19.

En un pronunciamiento a la población y al Gobierno Nacional, la Sociedad Panameña de Medicina Interna fundamenta su recomendación en el hecho de que a cuatro meses del primer caso se ha registrado un “aumento exponencial en el número de casos totales, en el número de contagios y en el número de muertes por esta causa”.

A raíz de este repunte, los principales hospitales del país han tenido un aumento en el número de ingresos diarios en las salas de atención de pacientes con COVID-19, indicó la agrupación médica.

Los pacientes requieren monitorización continua de los parámetros vitales de forma y demandan grandes concentraciones de oxígeno médico, “recursos que son limitados en nuestras instituciones”.

La sociedad médica internista también señala que desde el inicio de la pandemia se han reportado más de 4.000 casos de COVID-19 en el personal de salud, ya de por si “insuficiente para cubrir la alta demanda de pacientes”, en tanto que el equipo de protección personal requerido para evitar los contagios del personal sanitario escasea.

Por ello, solicitan a las autoridades “suspender la re-apertura de los bloques económicos y considerar la instalación de cuarentena total y obligatoria” en la capital, por unos 15 días para detener la rápida propagación del virus en las comunidades.

Además piden al Gobierno que dote a los profesionales de la salud de los equipos de protección personal, así como de los medicamentos e insumos “que son requeridos en los diferentes centros de atención con carácter de urgencia”.

La asociación médica vislumbra que el tiempo que persistirá esta pandemia “será prolongado” y va a requerir que se piense en acciones a largo plazo para enfrentarla.

A la población en general le recomiendan ser conscientes de la responsabilidad individual en la propagación de la infección y tomar las medidas pertinentes de bioseguridad, como evitar salir de casa sin necesidad, uso de mascarilla obligatoria, lavado frecuente de manos y evitar aglomeraciones.

Panamá paralizó a mediados de marzo toda la actividad económica no esencial. Organizó un proceso de apertura gradual dividida en seis bloques que comenzó el 13 de mayo y permitió el reinicio de dos de ellos, pero que se suspendió por el rebrote de COVID-19 que se encuentra en pleno desarrollo.

Los sectores esenciales como alimentos, salud, seguridad, transporte, entre otros, nunca han parado en el país, pero permanece cerrado todo el comercio y las escuelas, y están suspendidos los eventos masivos culturales y deportivos.

La provincia de Panamá, donde está localizada la capital, y la contigua de Panamá Oeste, son las zonas con más alta incidencia de casos con 26.178 y 7.558, respectivamente, por lo que en ellas rigen las más fuertes restricciones de movilidad con la finalidad de contener la propagación del virus.

AGENCIA   EFE