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Periodista Luis García fundamenta aspiración a JCE en capacidad y honestidad

Santo Domingo, RD.-El periodista y abogado Luis García inscribió su candidatura ante el Senado de la República para formar parte de la nueva Junta Central Electoral (JCE), correspondiente al período 2020-2024.

Sustentado por la Asociación de Fotoperiodistas de la República Dominicana, el actual miembro suplente del referido órgano electoral, dijo que su propósito es contribuir con el fortalecimiento de la institucionalidad democrática en el ámbito de los sistemas electoral y de partidos políticos del país.

Destacó que en adición a su hoja intachable y el ejercicio del periodismo y la administración pública durante alrededor de tres décadas, se suma el hecho que se ha preparado académicamente, exhibiendo 31 años de escolaridad,  condición que un bajo número de dominicanos y dominicanas ostenta en la actualidad.

El profesional señaló que la JCE representa el órgano guardián de la democracia dominicana, “porque, contrario a como muchos piensan, no se limita a la convocatoria, cada cuatro años de las asambleas electorales para la renovación de las autoridades electivas, sino que su labor va más allá, en vista de que es la garante de preservar la nacionalidad y la soberanía nacional a través del control de la Cédula de Identidad y Electoral y el Registro Civil”

En la actual coyuntura, agregó, la Junta Central Electoral debe estar gerenciada por personas  dotadas de suficiente capacidad, idoneidad, honestidad y vocación de servicio de conformidad a los sagrados intereses del pueblo dominicano, jamás en beneficios de grupo particulares y, mucho menos, de agencias o gobiernos extranjeros.

García sostuvo que uno de los grandes desafíos que tiene por delante la República Dominicana consiste en el fortalecimiento de la institucionalidad democrática, contexto en el cual se incluyen los sistemas electoral y de partidos políticos. Afirmó que hay mucho que aprender y profundizar en materia de cultura electoral, sobre todo ahora que se disponen de nuevas normas, como la Ley 33-18 sobre Partidos, Agrupaciones y Movimientos Políticos; así como 15-19, de Régimen Electoral.

Expresó su esperanza de que las cúpulas de las principales organizaciones políticas y grupos de presión no impongan etiquetas, estereotipos y discriminación, como se ha venido sugiriendo con el planteamiento de que los nuevos miembros tendrían que ser “independientes”.

Precisó que ningún hombre o mujer es puramente independiente, porque, ontológicamente, constituye la suma de aspiraciones y expectativas.