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Clases virtuales y estrés estudiantil

Por: María Hernández

La imagen de una niña dormida, a las 11:00 de la noche, encima de su cuaderno fue la motivación principal para pensar en este problema por el que han tenido que pasar todos los países, unos por más tiempo que otros, con las clases virtuales de los estudiantes, por la pandemia del COVID-19.

Algunos estudiantes, entre ellos muy brillantes, ahora se han retirado de las plataformas virtuales a las que les han cogido fobias y se resisten a volver a tomar las clases a menos que sean presenciales.

La diferencia entre las clases virtuales y las presenciales es que en el colegio o escuela todo tiene su tiempo, cada cosa tiene su hora. En la casa a muchos niños a veces no les da tiempo a prepararse y tienen que comenzar las clases de inmediato sin saber a qué hora terminarán y es que se quiere rendir de forma virtual como si se estuviera de manera presencial.

Varios colegios han tenido que enviar a alumnos de diferentes niveles a buscar ayuda profesional en el área de la psicología, porque muchos de ellos llegan, incluso, a resistirse a dormir después de haber pasado, prácticamente el día completo frente a sus computadoras.

Dentro de las dificultades más frecuentes que presentan estos estudiantes, de acuerdo a los especialistas, se encuentran la desmotivación, negación a participar en las clases virtuales, pensamientos dicotómicos, altos niveles de frustración, ansiedad, depresión, entre otros.

La impotencia arropa a los padres de estos alumnos a los que quieren ayudar pero que no depende de ellos sino de las autoridades de Educación a los que recomiendan vislumbrar la posibilidad de retornar nuevamente a las aulas con las debidas medidas restrictivas de distanciamiento físico y otras que se encuentran dentro del protocolo para prevenir el contagio del COVID-19.

Algunos grupos de padres han exigido que se cumpla con el derecho fundamental de la educación y que se permitan las clases presenciales de manera gradual, lo antes posible.

Unos 166 países en todo el mundo ya han iniciado la docencia de forma presencial.

Según la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el cierre de escuelas por el coronavirus afectó a unos 850 millones de niños y jóvenes, en todo el mundo, desde el inicio de la pandemia.

 En la República Dominicana se inició este  16 de febrero una campaña de vacunación que  lleva esperanza a las familias que ya ven más cercana la posibilidad de que los niños regresen a las clases, aunque se mantengan las medidas de seguridad y protección general en las escuelas para que estudiantes y docentes no resulten afectados con la nueva apertura a las clases.

Mientras, el innovador plan de clases que en la actualidad se transmite por diferentes medios de comunicación, en el país, pudiera dejarse de forma definitiva, en el canal oficial, como una forma de repaso a los estudiantes, cuando se inicien las clases presenciales.