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Mi Ventana Óptica Un funesto presagio

Por Alejandro Almánzar  

El repudió del país a Danilo y su entorno, fue motivado por el derrotero en que enrumbó las instituciones públicas, incluyendo los organismos del PLD, y de lo que no escapó la justicia, ni la entidad que regula los partidos políticos en República Dominicana.  

Y, penosamente, hoy comienza a asaltarnos la misma preocupación, porque el presidente Abinader, parece decidido a transitar el mismo sendero de ilegitimar las instancias del poder. Dos hechos lo evidencian, obligó al Congreso, a modificar una ley, para legitimar un decreto que designaba un funcionario.  

En la decisión de la Junta Central Electoral, todo indica, que ésta no se tomaría sin intervenir la mano del suprapoder, por lo que el país puede prepararse para el desarrollo de acontecimientos electorales tan cuestionados como los recién pasados.  

La única garantía de toda nación, aparte de su Constitución, son sus instituciones, y cuando estas son usadas para travesuras políticas, al ciudadano sólo les dejan el camino del levantamiento. Gracias a Los Estados Unidos, aquí no hubo un derramamiento de sangre en 2020.  

Y de nuevo advertimos, Abinader, buscando el bajadero de la continuidad en el poder, comienza a poner en tela de juicio la credibilidad de la Junta, que, en lugar de obrar para fortalecer el sistema de partidos, apuesta a destruirlos, estrangulándolos económicamente.  

Olvida, que no tiene la gran fuerza política, que llegó al poder, por coyunturas muy especiales, y que quedó demostrado, quien usa dinero y el poder para atajar o aplastar, termina aplastado, y Danilo puede dar su testimonio al respecto.  

Comenzar desde ahora a desacreditar a la entidad comicial, es algo que deben pensarlo bien, cuando no tienen necesidad de eso, pues mejor sería, concentrarse en gobernar bien, y fortalecer la transparencia en el manejo de los fondos del Estado, que eso da mejores resultados.  

Él, no se reelegirá, porque usando el poder, ordene al órgano electoral estrangular a los partidos y a líderes políticos, eso sólo es posible, si demuestra sabe gobernar, y se distancia de quienes han ido al gobierno a acumular riquezas.  

Debe cuidarse, de llevar al país a un vacío como el que vive Haití, donde nadie sabe ni siquiera cuál es el día en que finaliza el mandato de su presidente, porque nos sobrevendrá el caos de administraciones pasadas.  

Concentrarse, en enfrentar esta pandemia, la violencia que está generando en la población, esa criminalidad, de la que hasta niños están siendo víctimas, como si se tratara de una locura colectiva, que demanda su atención.  

En cuanto Leonel, si lo acorralan desde ahora, lo obligarían a volver a demostrarles que puede vencer al poder y al dinero como ya lo hizo, e incluso, es provocar tempranamente la reunificación total del PLD alrededor suyo.  

Acabamos de salir de un trauma electoral peligroso, y pagaría caro el mandatario, si se lanza a semejante aventura, y volveremos a ver protestas frente al Congreso y la JCE, agregando más violencia a la que tenemos en lo sexual, lo económico, y aumentos exorbitantes de precios, en evitar eso, debe concentrarse el poder.  

Pero violencia es también, sacar de su empleo a un servidor público sin cometer ninguna falta. San Francisco de Macorís, que había estado calmado, el derramamiento de sangre ha vuelto a sus calles, y sumar este funesto presagio, sería devastador para la paz social de los dominicanos.  

alex15958@hotmail.com

Twitter, @alexalma09