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El síndrome JLo, o el acto de una mujer de dejar rápidamente su pareja y tomar otra, sin remordimientos

Por David R. Lorenzo

La famosa cantante y actriz norteamericana de origen puertorriqueña, Jennifer López, popularmente conocida como JLo,  ha establecido tendencia en todo el mundo, al popularizar un comportamiento hasta este momento no  propio de una mujer, que es el dejar una pareja, montarse en un avión y tomar otra rápidamente, sin guardar los nueve días de duelo,  luto, ni cuarentena, y mostrarse lo más enamorada y feliz del mundo, lo que yo denomino como el “síndrome de JLo”.

Este comportamiento acostumbrado a ver en hombres, por sus características ancestrales promiscuas, López actualmente lo ha popularizado, recibiendo más elogios que críticas, principalmente entre las mujeres.

El 15 de abril del 2021, JLO, de 51 años,  dejó inesperadamente al famoso ex pelotero norteamericano de origen dominicano, Alex Rodríguez, de 45,  con quien vivió un lindo romance, con sus altas y bajas, durante cuatro años, período en el que hubo hasta entrega de anillos de compromiso, promesa de ir al altar,  jurarse amor eterno y vivir como dos ¨tortolitos” en el paraíso, como si fueran Romeo y Julieta.

Pero, de repente, la relación sentimental comenzó a agrietarse, probablemente por denuncias de infidelidad del ex pelotero, según las malas lenguas. Otros dicen, que durante las ausencias de la pareja, por motivos de viajes,  el actor Ben Afleck, con quien JLo había tenido un romance hacían 17 años,  le calentaba los oídos a la actriz con tiernas palabras de amor y dulces recuerdos.

Había sido  en julio del año 2002 que se hizo oficial la relación de esas dos celebridades, pero terminaron dos años después, en el 2004, a pesar de había  un compromiso de boda.

Pero, cualquiera que fuere la causa de la ruptura, el hechizo entre López y Rodríguez se deshizo. Pero, si fue hechizo o no fue hechizo ¿Eso qué importa ya? La cantante rompió con él, en lo que en el argot popular se conoce como “le subió los vidrios”,  ¨lo soltó en banda” o “lo que el viento se llevó”. Una vez se produjo la ruptura, a los pocos días la bella mujer, tomó su bulto, se subió en un avión, sin despedirse y sin decir adiós, y  se vió de lo más encaramelada con su antigua pareja Ben Afleck.

Los medios internacionales daban cuenta de que Rodríguez estaba sumido en la tristeza, pero éste para demostrar lo contrario, mostró varias fotos en diferentes actividades, como para dar a conocer de que no había pasado nada, y que estaba “de lo más feliz”.

Para seguir fomentando el morbo, el ex pelotero publicó fotografías con  chicas, incluyendo a varias jovencitas, como para demostrarle a la diva del Bronx, como también se le suele llamar a JLo, de que “más pa´ lante vive gente”, o para declararle una especie de venganza o remordimiento.

JLo es una mujer que ha tenido múltiples parejas, entre ellas, con el cantante boricua Marc Anthony,  con quien procreó dos hijos, Emme y Max. Al parecer no ha tenido mucha suerte con los hombres que elige, porque sus romances han sido “de corta duración”, pero de lo que no hay duda es que ha sido “una mejer enamorada”.

Esperamos que ahora, con Ben Afleck de retorno en su corazón, pueda encontrar la felicidad duradera que siempre ha estado buscando, y que permanezcan unidos, “hasta que la muerte los separe”.

Ahora, aparte de que JLo es la mujer latina más famosa, la más codiciada y extremadamente exitosa en su carrera,  ha establecido un nuevo comportamiento, que es lo que llamo el “Síndrome de Jlo”, patrón, que para desgracia de los hombres, muchas mujeres en el mundo imitarán, ahora con más fe,  y le darán “banda” a cualquier, por la razón que sea, se buscarán otro antes de que el gallo cante tres veces, y se mostrarán enamoradas y de lo más feliz de la vida, como si nada hubiese pasado. ¡Que viva el amor!

Posdata: el autor es periodista de la República Dominicana.