¿De qué cambio hablamos?

 Por Fernando A. De León

 Los últimos acontecimientos acaecidos en República Dominicana, nos dicen que asistimos a un escenario en el que gobiernan otros políticos con otras apariencias; pero sustentando el mismo modelo económico, y similares políticas públicas.

 Y, como suele suceder siempre, si es que no repite el gobierno del PRM, tendríamos que esperar otro cuatrienio para comprobar sí, efectivamente, hubo un cambio con respecto a las ejecutorias de funcionarios corruptos.

 El que el presidente Luis Abinader, contrario a los que prometió cuando ascendió al gobierno, advierta que su gobierno y la Policía Nacional enfrentarán a los delincuentes en cualquier frente; nos muestra que si ha habido cambio, es con respecto al sometimiento a la justicia de funcionarios corruptos del pasado gobierno; claro, no los de los que encabezó el expresidente Leonel Fernández.

 Por lo demás, y obviando discursos de izquierda, si acaso nuestro pueblo despertase; debe estar consciente que no hay tal cambio.  Los legítimos cambios no comparan sus falencias, con las que han cometido otros. Si hubiese otra forma de gobernar, no habría esa necesidad.

 Aunque el pueblo siga votando por los candidatos que les imponen las corporaciones políticas, debe saber que, por ello, es que todo sigue igual. No ha habido un eminentemente giro estructural que beneficie a las grandes masas desposeídas.

 Si fuera así, la mano de obra haitiana, las remesas que enviamos a los que ahora se nos llama diáspora, y el turismo; no fueran los puntales soportes de nuestra economía. Y ejemplo de ello es, que Luis Abinader sabe que no podrá conjurar el trasiego de haitianos indocumentados.

 Cuando sostiene con vehemencia de que seguirán las deportaciones, más que una respuesta a organismos internacionales y agenciar reales soluciones; en esa afirmación, hay un trasfondo electoral.

 Evidencia de que no hay tal cambio y todo es pantomima pero con otro estilo, son las recientes declaraciones del Ministro Administrativo de la Presidencia José Ignacio Paliza, de que no se podrá frenar la delincuencia y que, por el contrario, empeorará.

   El autor es periodista, miembro del CDP en Nueva York, donde reside.